La zafra sucroalcoholera de Tucumán podría prolongarse hasta mediados o fines de noviembre, e incluso llegar a los primeros días de diciembre, si las condiciones climáticas lo permiten. Así lo señaló Jorge Etchandy, gerente general del Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (Ipaat), al analizar las dificultades que provocaron las lluvias en el avance de la molienda.
En una entrevista con LG Play, el directivo explicó que las precipitaciones registradas durante meses en los que habitualmente no son tan frecuentes retrasaron el inicio de la campaña y complicaron el ritmo de cosecha. La zafra comenzó aproximadamente 30 días más tarde de lo habitual y, en las últimas jornadas, varios ingenios debieron detener sus operaciones por la falta de piso para el ingreso de las máquinas a los campos.
Ocho de los 14 ingenios pueden mantener el ritmo de molienda en la actualidad (algunos de forma intermitente): La Providencia, La Florida, Cruz Alta, Aguilares, Famaillá, Concepción, Marapa y Santa Rosa, de acuerdo con la información suministrada desde el Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol (Ipaat)
El panorama fue aún más restrictivo en los últimos días, con jornadas con cuatro y seis fábricas en funcionamiento.
Rocchia Ferro mostró el potencial productivo a los embajadores de EEUU y la India: el bioetanol, en agenda“Esperamos que, si no hay grandes lluvias, esa situación se normalice como máximo durante el fin de semana”, indicó Etchandy, quien destacó que la actividad comenzaba a recuperarse tras las interrupciones. Según precisó, luego de un fin de semana en el que solo cuatro ingenios estuvieron moliendo, el jueves ya eran ocho los establecimientos en actividad y se esperaba que se sumaran otros dos o tres durante las horas siguientes.
La preocupación del sector está vinculada con la posibilidad de que nuevas precipitaciones vuelvan a interrumpir la cosecha y reduzcan el tiempo disponible para completar la molienda. Si bien el avance de la zafra ya superó el 75%, todavía no hay precisiones sobre cuánta caña podría quedar sin cosechar al finalizar la campaña.
Moler toda la caña posible
Pese a las dificultades, desde el Ipaat destacaron el esfuerzo conjunto de los sectores industrial y cañero para evitar que las demoras climáticas tengan un impacto mayor sobre la campaña. Etchandy explicó que, ante los problemas de piso en determinadas zonas, los ingenios están reorganizando la cosecha y trasladando materia prima desde otros sectores para sostener la molienda.
“La zafra se puede extender tranquilamente hasta mediados de noviembre, hasta fines de noviembre. Hemos tenido años en los que terminó los primeros días de diciembre”, señaló. No obstante, aclaró que la continuidad de la molienda dependerá de las condiciones climáticas y de las posibilidades operativas de los ingenios.
El funcionario también destacó que las interrupciones por lluvia permiten realizar refacciones fabriles que, en una campaña normal, igualmente exigirían detener las operaciones. Según sostuvo, tanto la industria como los cañeros mantienen reuniones y coordinan estrategias para reducir las consecuencias del retraso.
Más allá de las complicaciones climáticas, el gerente general del Ipaat destacó que la calidad de la materia prima y los rendimientos fueron muy buenos en comparación con el año anterior. También mencionó la mejora del precio del azúcar en el mercado internacional durante el último mes y la suba sostenida de los precios de los biocombustibles como factores que incentivan la actividad.
Según explicó, esas condiciones generan estímulos para incrementar las exportaciones de azúcar y la producción de bioetanol, lo que fortalece el interés de los ingenios por continuar moliendo y cumplir con sus compromisos comerciales.